La edad importa
A lo largo de la vida de su perro, la energía y los nutrientes que necesita para su cuerpo en evolución y su estilo de vida varían considerablemente. Para un cachorro lleno de energía que está creciendo debe asegurarse la mejor nutrición posible hasta la vida adulta y la vejez. Una nutrición de primera calidad le ayudará a crecer cuando es joven, a mantenerse activo en la etapa adulta y le servirá de apoyo cuando sea mayor.
A todos nos gustan los cachorros.
La fase de crecimiento más rápido se produce en los primeros meses de la vida de un cachorro. Durante este período, los requisitos de energía pueden ser hasta tres veces superiores que para un perro adulto por kg de peso corporal.
Cada cachorro es distinto
Las razas de distintos tamaños también crecen a ritmos diferentes. Los cachorros de razas de ejemplares muy pequeños pueden convertirse en adultos en tan sólo 10 meses, mientras que en el caso de otras razas de ejemplares mucho más grandes, si bien son capaces de crecer a razón de 2 kg por semana durante los primeros meses, pueden llegar a tardar hasta 24 meses en completar su crecimiento. Dado que los cachorros de las razas grandes y muy grandes pueden ser especialmente propensos a trastornos de desarrollo del esqueleto, precisan un nivel controlado de proteínas, energía y calcio para un crecimiento y un desarrollo adecuados. Proporcionar a su cachorro la nutrición adecuada, en función del tamaño y ritmo de crecimiento propios de su raza, es fundamental y sienta las bases de su futura salud y vitalidad.
El perro adulto en su apogeo
Se trata de la etapa en que el perro está totalmente desarrollado, tanto mental como físicamente, y en condiciones de materializar todo su potencial real. Con el entrenamiento adecuado, habrá establecido con usted un lazo único que muestra su agilidad mental y su capacidad de respuesta.
Físicamente estará en su mejor momento y en ocasiones nos dejará boquiabiertos con su agilidad. Para mantener ese estado, precisará un cuidado constante y una nutrición de calidad superior.
Su compañero senior
La esperanza de vida puede verse influida por factores medioambientales entre los que se incluyen el cuidado y la nutrición. A medida que su perro se hace mayor, la atención que le haya dedicado en sus primeros años puede ayudarle a vivir mejor en su última etapa. No obstante, el envejecimiento es un proceso natural en el que entran en juego algunos factores evidentes y otros más sutiles. A una edad más avanzada, puede que su perro sea más propenso a ganar peso con el cambio de sus pautas de conducta, con una reducción de su nivel de actividad a la vez que de sus niveles de energía y movilidad. También puede experimentar un deterioro de sus capacidades sensoriales y digestivas. Si bien la dieta no puede invertir el proceso natural del envejecimiento, una nutrición de primera calidad adaptada a la edad puede contribuir a la calidad de vida de su magnífico compañero.









