Adiestramiento y obediencia
Educación del animal en un transportín
Ir al servicio solo cuando corresponda
Enseñar a un perro a sentarse
Enseñar a un perro a quedarse quieto
Enseñar a un perro a volver a su dueño
Prevención de las malas costumbres
El adiestramiento es divertido

Educación del animal en un transportín

El objetivo de la educación en el uso del transportín consiste en enseñarle al cachorro o al perro adulto que salga al exterior para hacer sus necesidades. Es algo en lo que deberá empezar a trabajar desde el momento en que lleve el perro a casa. (Un transportín o caja especial también le proporcionará a su perro un área cómoda y controlada para dormir cuando usted no pueda supervisarlo o jugar con él y limitará las conductas destructivas). Los perros evitan hacer sus necesidades cerca de donde comen y duermen, y un transportín grande puede dejarle espacio suficiente para ir a un rincón alejado de la zona de reposo o comida. Procure que el perro tenga bastante espacio para tumbarse y estirarse cómodamente.

Siga las instrucciones en "La llegada del cachorro a casa" y "Los primeros días en casa" y después use el método que se indica a continuación para presentarle la casa al cachorro y empezar con la educación sobre el uso del transportín:

  • Asegúrese de que los juguetes para masticar y todos los elementos necesarios para su descanso están dentro del transportín.
  • Muestre su aprobación una vez que se encuentre dentro, deje la puerta abierta y no desaparezca de la vista de su perro. Cuando el perro se sienta cómodo dentro de la jaula y permanezca allí unos minutos, cierre un rato la puerta sin dejar de estar a la vista.
  • Repita esta operación varias veces al día, con mucho juego entre las órdenes de retiro a la jaula. Aumente gradualmente el tiempo que pasa el cachorro en la jaula y aléjese de modo que no le pueda ver. Si se desconcierta al perderle de vista, espere un poco para que se calme. No le deje salir de la jaula si empieza a agitarse. Aguarde a que esté tranquilo. De lo contrario, empezará a asociar el hecho de hacer alboroto con la posibilidad de salir, y no aprenderá a calmarse cuando se encuentre en la jaula.
  • Repita las órdenes y las muestras de aprobación de forma sistemática.

Pausas para que haga sus necesidades
Un cachorro de entre 6 y 8 semanas debería salir cada hora o, en cualquier caso, no esperar más de tres horas. Por lo general, los cachorros de más edad pueden aguantar más tiempo sin salir. Y, por lo general, será necesario sacar al cachorro en las siguientes circunstancias:

  • Después de que se despierte por la mañana.
  • Después de las siestas.
  • Después de las comidas.
  • Después de períodos de juego o de adiestramiento.
  • Inmediatamente antes de llevarlo a la cama.

Elección de una zona
Estas sugerencias pueden servirle de ayuda para tener éxito en el adiestramiento:

  • Elija un área apropiada en el exterior para que el perro haga allí sus necesidades.
  • Vaya siempre paseando con el cachorro a ese punto. Llévelo atado con la correa.
  • Muéstrele su aprobación cuando haya terminado.
  • El olor que quede de visitas anteriores marcará esa zona rápidamente como el lugar para que el cachorro haga sus necesidades, pero es importante que el área esté limpia.

Sugerencias sobre casetas para perros
Las casas para perros crean un espacio resguardado, pero si se trata de una jaula clásica de alambre, puede colocar una manta encima para crear un cobijo artificial en el que pueda dormir el perro. Coloque una prenda suya para que el cachorro tenga algo reconfortante (por el olor familiar). El cachorro necesitará hacer sus necesidades con frecuencia. Empiece una rutina estricta de alimentación y "baño": para esto último, debe asegurarse de que salga a hacer sus necesidades cada tres horas como mínimo. Siempre deberá sacarlo por la misma puerta y llevarlo al mismo lugar.

La distracción de la “lata sonajero”
En lugar de castigar el hecho de que muerda o mastique algo indebidamente, o cualquier otra conducta no deseable, distraiga a su perro e interrumpa el comportamiento con una lata que haga ruido. Llene una lata de refresco vacía con monedas pequeñas y tape completamente la parte superior con cinta adhesiva para que no se salgan las monedas y de manera que queden cubiertos los bordes afilados, si los hay. Cuando el cachorro muestre una conducta inadecuada, agite la lata o tírela cerca del animal (no se la tire a él). Esto le sobresaltará y le distraerá de la conducta no deseada. A continuación, ofrézcale un juguete para masticar, una sesión de juego o un paseo rápido. Si se repite lo suficiente, aprenderá que la consecuencia de una conducta indebida es un ruido molesto.