Teckel
un perro excepcional para la familia
El Teckel es una de las razas que mejor se puede distinguir físicamente. Ya tenga el pelo suave, áspero o largo, su cuerpo alargado, su cabeza orgullosa y sus patas cortas le hacen especial. Generaciones de niños han crecido junto a este perro de compañía, ahora familiar, conocido como perro salchicha. Sin embargo, pocos sabían que este inteligente perrito tiene un linaje de un carácter mucho más trabajador o conocían los motivos de su forma y su nombre.
El Teckel proviene de un linaje que se remonta a los perros de caza del siglo XV en Alemania. La raza que ahora conocemos está estrechamente relacionada con los perros criados a partir de los siglos XVII y XVIII. A estos perros se le conoce con el nombre de “Teckel” en Alemania, denominación que sigue en uso en nuestros días y que normalmente se aplica al Dachshund que aún se utiliza para cazar. La palabra Dachshund nos da pistas sobre los orígenes de la estatura física y el temperamento de esta raza: Dachs significa tejón en alemán y, hund, perro.
Sólidamente asentado tanto como perro de compañía como cazador, la popularidad de esta raza se disparó a principios del siglo XX. La individualidad, el encanto y el tamaño de la raza le convirtieron en una mascota familiar muy popular. La primera mascota oficial olímpica fue un Teckel conocido como Waldi, en los Juegos Olímpicos de Verano de 1972, en Munich, Alemania.
Hoy día, este perrito digno con su bella expresión, su cuerpo largo, sus patas pequeñas y gruesas y su cabeza bien alta, se suele ver a menudo por la calle, y en parques y jardines. De mentalidad independiente, inteligente y curioso, el Teckel es feliz con su estilo de vida más domesticado, pero tiene un gran apetito, por lo que es necesario mantenerle activo y alimentarle con una dieta equilibrada para evitar el sobrepeso. Tiene también un ladrido potente y, si se le desafía, su disposición valiente, su actitud tenaz y su ladrido sonoro le recordarán a todos que es un perro con todas las de la ley.










